Visitas: 932
A pesar de sus limitaciones físicas, Meléndez asegura que es feliz, y que el secreto de su felicidad reside en Dios. «Todo lo que tenemos -coche, casa, esposa, etc.- es importante. Pero cuando muramos, sólo quedará Dios y tú», apunta. «Él nos dirá: ¿Has vivido una buena vida? », se pregunta. «Los problemas no son tan grandes si tenemos a Dios. Él nunca permite que nos ocurra más de lo que podemos soportar», explica. «Cuando tenemos más y más, no se halla la felicidad», afirma.